Un crimen como punto de partida: El cuerpo inerte de Severino H. dentro de la nevera de su cocina y una larga lista de sospechosos, todos ellos artistas.

Y es que Severino era censor.

Entre palabras amputadas se encuentra su diario, a través del que iremos reconstruyendo algunos episodios de su vida tratando de descubrir al responsable de su muerte.

Un thriller canalla e irónico sobre la censura.

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